CANCELANDO LA FUERZA DE LA GRAVEDAD

 

¿Por qué nuestro esqueleto no colapsa por la acción de la fuerza de la gravedad?

Sabemos que por la fuerza de la gravedad estamos siempre atraídos al centro del planeta, hacia el piso. La razón por la que no nos desmoronamos es porque también hay una contrafuerza desde la tierra hacia nosotros que pasa a través de nuestro esqueleto. El ser humano como parte intrínseca de su desarrollo, trata de cancelar la gravedad y elevarse. Este potencial nos distingue de los animales, que hace que podamos levantarnos hacia arriba para poder caminar. Así, el niño aprende a levantarse primero en los pies y manos, sentarse y al final, ponerse de pie, correr, patinar y hasta saltar.

Siempre uno tiene la opción de moverse en el mundo siguiendo la gravedad o tratando de cancelarla y elevarse. Al caminar, uno se deja caer un segundito en el piso cuando da un paso adelante, y hay que prepararse de nuevo para dar el siguiente paso y elevarse otra vez. De esta manera uno funciona a través de la fuerza de la gravedad.

Moshe Feldenkrais dice: “uno está bien organizado si se puede desplazar sin tener que prepararse o dudar”; si uno camina y no se deja caer y mantiene el mismo tono muscular en los pies, uno está cancelando la fuerza de la gravedad, así, uno utiliza a través del esqueleto un suporte interno en la relación con el piso. Sigue diciendo Moshe: “How can we recover the internal support and stay present and adapt to the environment quickly”; se trata de cómo uno se organiza internamente a través del suporte de su esqueleto para adaptarse rápidamente a su entorno.

 

La relación con el piso es crucial

Cuando caminamos nos dejamos caer hacia el piso, el peso va hacia abajo y para no dejarnos caer, se necesita control muscular, es decir mantener el mismo tono muscular, para estar “sin peso», caminar sintiendo que uno se va desplegando hacia arriba (unfold upward).

Dejarse caer, siguiendo la gravedad significa que cuando uno camina, el talón empuje contra el piso para poder levantar el otro pie. No dejarse caer significa, que uno camina y el talón hace un contacto mínimo, toca levemente el piso para dar el siguiente paso con el otro pie. Para caminar así, el pie se organiza internamente a través del esqueleto para generar ausencia de contracción muscular. Caminando así, es tener la sensación de estar dando pasos sobre algodón. Uno se siente alerta, muy ligero y sin peso. Dejarse caer al piso hace que uno se sienta pesado no solo física, sino también emocionalmente.

Resumiendo: La idea es moverse como si el esqueleto fuera el único ligamento, moverse de una manera puramente esqueletal. Así, uno utiliza el suporte del piso de una forma muy clara y específica, para organizándose dentro de su ideal posible.

 

¿Qué significa todo esto en nuestro trabajo con los estudiantes?

Muchas veces cuando a la persona le duele por ejemplo la rodilla, la cadera o la región lumbar, muy probable está dejándose caer, así está poniendo más peso sobre los lugares que están afectados. Sin embargo, cuando estamos orientados para estar elevados y no dejarnos caer, las molestias disminuyen, al utilizar el soporte del esqueleto.

Pongamos unos ejemplos de utilizar el esqueleto como soporte:

Primero: Estando en el piso, tendidos boca arriba, con una pierna alargada y la otra con la rodilla flexionada y el pie apoyado en el piso, al rodar la pelvis hacia la pierna que esta alargada, generalmente se lleva la rodilla que esta doblada en dirección hacia el piso haciéndose presión en el pie apoyado.

Sin embargo, para quitar la presión del pie  apoyado, la propuesta es rodar al lado de la pelvis de la pierna alargada, permitiendo que la rodilla de la pierna flexionada en vez de ir hacia el piso vaya en dirección de la columna, en un movimiento de espiral hacia el hombro contrario. Para lograr este movimiento es necesario preparar el pie, activando el cuarto dedo del pie apoyado, permitiendo que el hueso cuboides deslice por debajo hacia el hueso calcáneo, y de ésta manera utilizar el esqueleto como soporte, sin alterar el tono muscular. Este tipo de movimiento puede tener su utilización funcional, en las acciones de caminar, lanzar un objeto y levantarse desde sentados.

Segundo: Cuando se está de pie, se tiene la opción de dejarse caer al piso, permitiendo que la fuerza de la gravedad actúe, llevando la cadera y el abdomen hacia adelante, redondeando la espalda y llevando el peso a los talones.

Otra opción es, despegarse del piso, llevando la pelvis hacia atrás, expandiendo las costillas, con una sensación de expansión del torso y creando una pequeña curva en la espalda baja, sintiéndose mucho más estable, libre y ligero, listo para «volar»

Esta forma organizarse desde el soporte del esqueleto, es ayudar a cancelar la fuerza de la gravedad, y como dice Moshe, «ayudar al ser humano a recuperar la dignidad».